Receta para comenzar el año

Siguiendo los pasos como si una receta de cocina se tratara elaboré hace años la siguiente “Receta” porque siento que no importa cuando se escribió, sino que es útil para cada día, aunque sólo lo recuerde cada año que comienza.

Espero que te guste.

Pasos a seguir:

  1. Levántate temprano y mira por la ventana.
  • Consejo: Es importante para que te de tiempo a realizar los pasos que siguen y así dormir bien al día siguiente.
  1. Observa cómo está el día.
  • ¿Bonito amanecer? ¿llueve? ¿nublado? Dependerá del día la variación de los ingredientes, pero básicamente la receta será la misma. Como sea el día será el incentivo para hacerlo diferente, es importante aprovecharlo.
  1. Estírate
  • Desperézate todo lo que puedas, es importante estar despierto y atento a lo que vas a hacer, ten en cuenta que te dispones a elegir los ingredientes y a manejar una sartén (Tú vida).
  1. Coge una libreta para apuntar los ingredientes necesarios:

Comencemos con el primero, que seguro, ya has utilizado:

  • Voluntad: Guárdate una pizca en el bolsillo, para tenerla siempre contigo, desde la mañana hasta el anochecer. El resto para la sartén.
  • Intención y atención: Es importante que pongas los 5 sentidos y estés seguro de que sólo te dedicas a lo importante, es decir, ¡no te distraigas y te cortes el dedo o algo parecido!.
  • Deporte: Más que un ingrediente, es una condición. Es necesario hacer alguna actividad como puede ser caminar, al menos, una hora al día. Es necesario para que tengas la energía suficiente y puedas mezclar bien los ingredientes. Coger la sartén requiere de resistencia.
  • Emoción: No dejes nada en los bolsillos, insisto, nada. Es imprescindible conocer cada condimento de este ingrediente y, mezclarlo paso a paso, en el momento adecuado. El orden sólo lo sabrás cuando se presenten las circunstancias.
  • Lectura: Es muy importante dedicarle tiempo a leer, serás más hábil con los ingredientes y, por lo tanto, para conseguir una receta mejor. Serás más creativo y con mejores ideas ¿o cómo vas a manejar siquiera los pensamientos (que funcionan con palabras) si no los has enriquecido previamente con palabras de otros textos? Con una pizca de voluntad, que tienes en el bolsillo, te será más fácil.
  • Aprendizaje: Grandes dosis hasta alcanzar el punto perfecto, con esto y lo anterior, sabrás que si se quema, por ejemplo, el pan, tendrás que bajar el fuego la próxima vez. Ahora recogerás lo leído, más la experiencia, y lo aplicarás a cualquier cosa.
  • Organización: Esto es fundamental, te ayudará a que los ingredientes estén en su sitio, justo, en el momento y lugar adecuado. Pon varias capas y deja que se compacte por sí sólo.

Nota: lo importante no es el orden de los ingredientes, sino los pasos a seguir, organizándote para realizarlos todos, algunos necesariamente en orden, ya que no puedes coger la sartén sin ingredientes o, por ejemplo, sin desperezarte antes. Esto es muy importante, sino, piensa en las consecuencias.

  • Persistencia: De esto tan sólo una unidad por día, si lo haces de este modo no te será tan pesado y podrás sobrellevarlo sin ningún esfuerzo.
  • Paciencia: A fuego lento se producen las mejores recetas.

¿Listo?

  1. Coge la sartén por el mango.
  • Nunca lo olvides, cogerla por cualquier otro sitio puede implicar inestabilidad, quemaduras, que se te caiga la sartén, etc. Debes estar seguro de ti mism@.

Consejos:

-Si ya has puesto toda la intención, estarás equilibrad@.

-Importante el paso 3, caminar una hora al día hará que volver a coger la sartén te sea más fácil y ameno, y así cuanto más practiques.

6. Echa toda la carne.

  • No dejes nada fuera, esto incluye la emoción.

Consejo: Si prestaste atención, no habrás perdido nada por el camino.

  1. Revisa los ingredientes de la receta y disponte para añadirlos.
  • Si has leído otros libros de cocina el lenguaje te resultará más familiar. Cada vez te resultará más sencillo cocinar. ¡Vas por buen camino!.
  1. Practícalo varias veces y fíjate en los errores,
  • Los errores son importantes para mejorar la receta, no te preocupes si algo salió mal, no te quedes en el pasado, aprende para hacerlo mejor hoy.
  1. Mantente siempre con la sartén en la mano, bien fuerte.
  • Este es quizá el punto más difícil, a veces activarás “el piloto automático” y olvidarás lo que estás haciendo, pero verás que en el futuro, hasta llevar la sartén será automático y ya no la perderás, ni la olvidarás.
  1. ¡Lo olvidaba! Esto te llevará toda la vida, necesitarás de una paciencia infinita, pero no te asustes, empezarás a ver los resultados el primer año, para que permanezca tendrás que mantenerse así, pero lo principal es que mientras sigues los pasos ¡todo irá a mejor!.
  2. Deja hacer.
  • Si vas dejando hacer bien la masa, habrá un momento en que todo saldrá como “por arte de magia”. Ya sabemos como te dije anteriormente, que cambiarás “el piloto automático” de la distracción y lo convertirás en lo que ahora es la receta. Para acelerar el proceso puede ser necesario un poco de concentración, que se consigue con ejercicios como meditar que te ayudarán a focalizar sin distractores y sabrás lo que necesitas en cada momento.
  1. Apúntate los pasos necesarios para que no lo olvides, si crees conveniente, adquiere una agenda, te será más natural mantener todos los datos sin perder la sartén de vista.
  2. Antes de dormir apunta en un trozo de papel las actividades que vas a realizar el día siguiente, así te despejarás de preocupaciones mientras sueñas plácidamente.
  3. Asegúrate de dormir bien, No tomes muchos estimulantes (como café) durante el día, cena ligero y termina con una infusión relajante. Debes estar en plenas facultades para el día siguiente.
  4. Ya tienes casi todos los pasos, no digas que es difícil, o imposible, el primer paso empieza por romper las “barreras mentales”. No pienses, ACTÚA. Compruébalo por ti mismo. Experimenta. Quizá te  lleve tiempo como te he dicho, pero si te quedas en el “no puedo”, nunca lo sabrás. Si surge algún problema, procede de la siguiente forma: Posibles soluciones, consecuencias y actúa. Si te dejas llevar por tus miedos nunca llegarás a coger la sartén. Nunca es tarde para preparar un buen guiso.
  5. ¡Aprende a decir NO!
  • Mientras guisas te encontraras con personas que te digan cómo hacerlo, ten en cuenta que aunque la receta es universal, el guiso es algo personal que cada uno condimenta con sus propias intenciones, emociones, etc. Prueba a cocinar tú propio guiso. Si no has tenido eso ¿Qué has tenido? (¿acaso la vida de otro?)
  1. El siguiente paso requiere de todo lo anterior, a la vez hará todo más llevadero:

¡SONRÍE! Mantén la sonrisa y asume la vida con humor siempre que puedas, si hiciste el paso 6 que incluye el ingrediente de la emoción lo entenderás (ver paso 6 y emoción)

  1. ¡Gracias por tu atención!
  • Hay que agradecer a los demás cada acto y aceptar lo que no podemos cambiar, por eso te agradezco que hayas llegado hasta aquí y espero que te sea de utilidad la “receta”. También hay que perdonar los errores y/o fallos de los demás pues ¿a quién no se le ha caído la sartén en algún momento? Comprender nuestra humanidad facilita comprender a los demás. Conócete a ti mismo.

NOTA: Creo que no se me escapa nada, así que puedes COMPARTIR esta ó tu RECETA con amigos familiares y cercanos, ¿a quién le amarga un dulce?

¡QUÉ DISFRUTES!

 

Alejandro Bautista

 

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