Autoestima, el verdadero valor…

Continuamente escuchamos las críticas de las personas que están a nuestro alrededor, muchas veces, no son críticas, sino opiniones, pero igual de hirientes para nuestros desacostumbrados oídos. Y digo desacostumbrados porque nadie nos enseña que debemos escuchar y que no, simplemente dejamos entrar las ondas sonoras sin ningún tipo de filtro.

No se trata de alejarte de las personas, sino de poner un filtro, aunque a veces es inevitable detectar y  dejar de lado las personas tóxicas. Nadie nace con la capacidad de “filtrar” lo adecuado y continuamente creemos tener el conocimiento de todo, por eso no debes juzgar a los demás cuando “te critican” o “dan su opinión”, posiblemente lo estén haciendo desde la mejor de sus intenciones, porque “creen que es lo mejor para ti”.  Una cosa esta clara, cuida tus palabras, porque reflejan la forma de pensar hacia ti misma, evita decirte “soy una mierda”, “no lo hago bien”, “estoy gorda”, y empieza a utilizar frases como “me queda mucho que aprender”, “me esfuerzo cada día en mejorar” y sino te sientes bien simplemente toma acciones para estar mejor. A veces, se requiere la ayuda de un experto que te facilitará salir del enredo donde estás.

“Cuida tus pensamientos, porque se convertirán en tus palabras. Cuida tus palabras, porque se convertirán en tus actos. Cuida tus actos, porque convertirán en tus hábitos. Cuida tus hábitos, porque se convertirán en tu destino.”

Te dejo este pequeño cuento para reflexionar:

El verdadero valor del anillo

Hace mucho tiempo, un joven discípulo acudió a su maestro en busca de ayuda.

Su gran preocupación era que sentía que no valía para nada y que no hacía nada bien. Quería que los demás le valorasen más.

El maestro sin mirarlo, le replico: “Me encantaría poder ayudarte pero en estos momentos estoy ocupado con mis propios quehaceres. Quizás si me ayudaras a solucionarlos podría acabarlos antes y ayudarte”.

El discípulo aceptó a regañadientes ya que de nuevo sintió que sus preocupaciones eran poco valoradas.

El maestro le entregó un anillo que llevaba en el dedo y le dijo: “Coge un caballo y cabalga hasta el mercado más cercano. Necesito que vendas este anillo para pagar una deuda. Y lo más importante es que trates de conseguir la mayor suma posible pero no aceptes menos de una moneda de oro por él”.

Y así el discípulo cabalgó hasta el mercado más cercano para vender el anillo.

Empezó a ofrecer el anillo a diferentes mercaderes que mostraban interés en él hasta que les decía el precio: una moneda de oro.

La mayor parte de los mercaderes se reían al escuchar la suma, salvo uno de ellos que amablemente le indicó que una moneda de oro era muy valiosa para darla a cambio del anillo.

Frustrado y cansado, el discípulo cabalgó de nuevo a casa del maestro sabiendo que no había podido cumplir con el encargo que le había hecho.

“Maestro, no he podido vender tu anillo por una moneda de oro”, le dijo cabizbajo. “Como mucho ofrecían un par de monedas de plata, pero no he podido convencer a nadie sobre el verdadero valor del anillo”.

“Tienes razón en algo”, le contestó el maestro. “Necesitamos conocer el verdadero valor del anillo”. “Coge de nuevo el caballo y ve a visitar al joyero del pueblo. Pregúntale por el verdadero valor del anillo. Y sobre todo no se lo vendas”.

Y así cabalgó de nuevo hasta el joyero del pueblo quien, tras examinar detenidamente el anillo, dictaminó que éste valía ¡58 monedas de oro!.

“¿¿58 monedas de oro??” replicó el joven asombrado.

Y con esa buena noticia cabalgó de nuevo a devolverle el anillo a su maestro.

El maestro, le pidió que se sentase y que escuchase lo que tenía que decirle:

“Tu eres como este anillo: una joya única y valiosa. Y como tal sólo puede evaluarte un experto. ¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu valor?”

Licenciado en Psicología por la Universidad de Málaga (Nº Colegiado: AO 07785 Colg. Psi. Andalucía Oriental). Master en Neurociencia por la Universidad de Salamanca. Coach (International Coach Federation – ICF) y Entrenador Personal (Federación Europea de Fitness y Pilates- FPEF)

Acerca de Alejandro Bautista Peña

Licenciado en Psicología por la Universidad de Málaga (Nº Colegiado: AO 07785 Colg. Psi. Andalucía Oriental). Master en Neurociencia por la Universidad de Salamanca. Coach (International Coach Federation – ICF) y Entrenador Personal (Federación Europea de Fitness y Pilates- FPEF)

Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *